Design thinking: pistas y reflexiones para tropezar lo justo

Design Thinking

Design thinking supone pensar como diseñadores, solucionar problemas. Algo que los que nos dedicamos a esta profesión hacemos de manera natural y que, incluso, todo el mundo ha hecho alguna vez sin darse cuenta.

Design thinking  tiene que ver con desliar la madeja y resolver problemas, con abrazar la incertidumbre y lanzarnos a descubrir los “insights” de las personas a través de la investigación. Supone crear nuevas ideas y enfocar el problema, diseñando la solución y entregar resultados. (Ver gráfico 1).

Desing thinking Incertidumbre

Cómo hacerlo

De manera fácil y lógica.  Pongamos a las personas en el centro (diseño centrado en el usuario, o cliente), y diseñemos a partir de ellas. Desde un zapato a un robot. Desde una experiencia a una web. Desde un negocio a un hobbie. ¡Que no te engañen! Todo se hace desde, por y para las personas.

5 estadios para llegar

Son 5 estadios (con matices) los que te unen o separan del Design thinking y son válidos y aplicables a ideas, proyectos, organizaciones, negocios incluso, a tu propia vida. (Ver gráfico 2).

– Empatiza. Sí, hablamos de empatía, ese sentido tan ausente muchas veces, el de ponernos en el lugar del otro y entender a las personas, saber qué les pasa  y cuáles son sus necesidades para poder resolverlas. Aquí entra en juego una máxima. “No hagas nada”. Primero observa, luego empatiza y extrae conclusiones. Ya habrá tiempo en los siguientes pasos para sacar la caja de herramientas para reparar y arreglar las cosas. No te aceleres.

– Define. Pero no lo hagas solo, todo lo que sabes podría no ser suficiente. Co-crea con tu usuario o cliente  porque él es quien más sabe de su negocio.Define soluciones, contrasta, diseña el briefing con él. ¡Ya verás la utilidad que tiene hacerlo!

– Idea. Pon tu mejor yo a trabajar. ¡Vuela, diverge, sueña, planea y aterriza! Si quieres tener una buena idea, ten cien y luego decide cuál es la mejor. Diseña y prepara el ataque.

– Prototipa. Haz algo simple, un modelo que te permita testar tu idea y validar tus hipótesis. Pero ojo, no te lies, debe ser barato y rápido. Descubrir lo que no funciona es la nueva manera de entender el error. El error es bueno, te ayuda a mejorar. “Error no  es terror”.  Aquello que nos habían contado de que errar es fracasar, es mentira. Piensa que la vida de un científico es constante prueba y error hasta dar con la fórmula.

– Testea. Prueba el prototipo, sacalo a la luz, que lo usen las personas, que ruede. Debes obtener datos que validen o confirmen que estás en lo cierto o qué es lo que falla. Si aciertas, afianza y sigue por ahí. Si falla, itera, es decir vuelve a empezar el proceso. Una y otra vez cambiando factores hasta acertar.  Es simple.

En el gráfico 3, se muestran los flujos de ida y vuelta, donde pivotar e iterar, es decir, ir y volver,  es la clave.

Para quién vale

Para todos pero con particularidades. Analicemos los casos.

–  Para emprendedores, startups y Pymes que por su tamaño pueden hacer estos procesos rápidamente, pero no suelen disponer de recursos elevados. El truco en este caso está en la colaboración, el intercambio, el trueque.

– Para empresas grandes que disponen de más recursos, pero suelen ser lentas en sus cambios e implementaciones. El truco  aquí estaría en detectar a sus intraemprendedores para que se queden y ayuden desde dentro a transformar a su empresa antes de que sea fagocitada, como ocurrió con Blockbuster.

– Para organizaciones, gobiernos. Podemos transformar la sociedad y ayudar a gobiernos a ofrecer mejores servicios, bienes o productos a sus ciudadanos.

En definitiva, Design thinking va de superar obstáculos y no de enfrentarnos a ellos.  En sí, es un viaje a la resolución de problemas. Es como cambiarte un dia de silla y puesto de trabajo y ver como cambia tu perspectiva. Algo que tú mismo puedes hacer en tu espacio de trabajo.

El futuro del Design thinking: hablemos del presente

Si quieres quedarte o quieres llegar a él debes repensarte, repensar tu negocio y estar dispuesto a cambiar. Este presente tan cambiante está más que nunca ligado en banda ancha al futuro. Se acerca muy deprisa, cada día más. Conceptos como B2C, B2B ya no existen. Ahora es B2ALL, teniendo en cuenta lo social, cuidando el medioambiente y la economía. Lo que denominados triple balance.

 

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Cómo strategic design thinker realiza proyectos de diseño sostenibles para emprendedores, pymes, organizaciones, administración pública y multinacionales. Hace diseño centrado en las personas. Head Hunter especializado en industrias creativas con amplio bagaje profesional.